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29 noviembre 2012

Garrapata

Interrumpió el rito silencioso de otra cena - frente a frente, sin mirarse- cuando ocupó su propio sitio entre ambos aun sin haber sido invitada. Compartieron mutuo asombro al verla caminar sobre la mesa porque estaba claro que tendría que morir y era el momento de elegir verdugo.


La dejaron caer por la ventana encomendándola al destino, pero sobrevivió al precipicio: la distancia no es suficiente para matar una garrapata.