Últimamente está inquieto y cansado, más limitado que antes: le cuesta moverse.
Además, no deja de tener pesadillas en las que le gritan y empujan, pero hay tanta luz que no ve de dónde vienen los golpes ni entiende nada y cuando se despierta se siente raro.
Lo que pasa es que tiene mucho miedo porque sabe –lo nota- que va a morir pronto.
Hoy es el gran día y ocurrirá lo peor: se le acabará el aire y, como si el mundo no fuese el mismo ni su cuerpo suyo, se convertirá en algo distinto y llegará a nosotros envuelto en el manto violáceo del frío: nuestro regalo.
Es un niño sano, ¡felicidades!, nos dirá entonces el médico.
Ufffffff
ResponderEliminarduro de leer. Es otro modo de verlo.
No me acuerdo muy bien... imagino que -tal vez- morir y nacer debe de ser igual de traumático, ¡pero pretendía ser una oda a la vida!
ResponderEliminarEspero no haberte traído pesadillas...
¡Gracias por leerlo!
Besos!!
Es tremendamente ocurrente y original!!
ResponderEliminar"A nivel de" los más buscados impactos.
Gratísima lectura.
besos!
"A nivel de" opinión, es muy halagador que te parezca impactante tan cortito texto.
ResponderEliminarY me alegra no sabes cuánto que te haya gustado ese medio minuto que te ha robado su lectura, ¡vuelve cuando quieras!
Gracias: siempre, besos!!