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23 junio 2014

Jueves

Hace tiempo que es de noche todo el día.
L. E. Aute

La oscuridad habla en susurros. Camina de puntillas por los rincones de la conciencia para no despertar las sospechas de la razón cuando espero
a que llegues hasta aquí: la misma calle de siempre, siempre un jueves distinto; los relojes mudos hasta que al fin le doy caza a tu perfume y
tus tacones se acercan, discutiendo entre la muchedumbre, y escucho cómo haces latir el tiempo sobre el asfalto.
Tal vez la penumbra juegue al escondite además con la memoria y nunca te detuviste a mirarme. Es probable que no arrojases una moneda a mis pies pero hoy, tus palabras abrazándose a las notas de otra voz que te acompaña y no es la mía, sé que querré sellarme también los oídos.

4 comentarios:

  1. Qué grande eres! No abandones nunca las palabras que te rodean!
    Besos

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    Respuestas
    1. ¡Grande tú!
      Por mucho que intentara renegar... ¡saben el camino de vuelta a casa, no hay quien se libre de ellas!
      Gracias, airuN, ¡mil besos!

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  2. Perfecto!
    Aunque, ¿si se cambia el tiempo verbal en la frase "Tal vez la penumbra..." y se escribe todo en pasado o presente no es mejor?
    Es que tengo una amiga correctora que me lo ha sugerido. ;-)
    Besos!

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  3. El subjuntivo, los condicionales... son otro nivel de la realidad, y el juego de la penumbra es atemporal... No puede ser hoy ni ayer, ¡es siempre!
    Tienes amigas muy sabias... ¡consérvalas!
    Besos!!

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